La recolección del níscalo, una
de las setas silvestres más populares y comunes en
toda España y considerada por su valor culinario, ha
comenzado en la provincia de Ciudad Real con
"inciertas expectativas" sobre la cantidad y
duración que puede tener esta campaña.
Recolectores
tradicionales de los municipios ciudadrealeños de
Piedrabuena y Arroba de los Montes comentaron hoy a
EFE que la campaña de recogida del níscalo está
supeditada a las condiciones climatológicas que se
puedan dar en las próximas semanas.
De hecho, indicaron que
la duración de la campaña y la cantidad de setas que
se puedan coger dependerá de que el níscalo termine
de crecer, ya que en la actualidad se encuentra en
una fase de crecimiento temprana.
Para ello, se deben dar
las condiciones adecuadas, especialmente, que las
temperaturas mínimas durante el día no bajen de
manera brusca, y que el sol haga su aparición
durante las horas centrales del día.
En este sentido,
recordaron que es básico para el nacimiento y
crecimiento del níscalo la humedad, pero,
precisaron, por la zona noroeste de la provincia el
agua en la tierra está presente debido a las últimas
lluvias, que como en el caso de Arroba de los Montes
han dejado 300 litros por metro cuadrado en los que
va de año hidrológico.
Los recolectores
señalaron que "lo lógico es pensar que la campaña va
a ser corta, aunque tenemos que esperar y ver si la
climatológica nos acompaña para decir que si es una
buena o mala campaña".
Aseguraron que los
primeros níscalos recolectados se están pagando por
parte de los intermediarios a un precio de 10 euros
el kilo, un precio muy inferior del que alcanzan en
los mercados de abastos de las comunidades de
Valencia y Cataluña, donde el níscalo es muy
apreciado en sus cocinas.
Respecto al precio que
puede llegar a alcanzar, dijeron que "variará en
función de la oferta y la demanda, por lo que, si
hay más níscalos y se recogen más, el precio bajará;
pero si hay pocos, puede incluso subir más".
En la provincia de
Ciudad Real son muchos los municipios en los que se
recolecta el níscalo, principalmente en aquellos
donde se localizan zonas de pinares, que es el
hábitat natural donde crece este hongo.
Entre las zonas donde se
puede encontrar el níscalo destacan las comarcas de
los Montes Norte, Cabañeros, los Montes Sur, Sierra
Madrona y el Valle de Alcudia. El níscalo es una de
las setas silvestres más populares y comunes en toda
España, donde según la comunidad autónoma se le
conoce con otros nombres como róvello, pinetell o
esne gorri, entre otros. En el campo se reconoce por
su aspecto macizo, con el margen del sombrero casi
siempre arrollado de color rojo-anaranjado, por su
carne dura y compacta, las láminas
anaranjadas-rojizas y su pie anaranjado y
cilíndrico.
Este hongo es una de las
cerca de mil especies de setas comestibles
diferentes que son comestibles en España, de las
sólo una pequeña parte son consideradas por su valor
gastronómico.