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Sin duda el más universal de los hijos
de Piedrabuena ha sido Mónico Sánchez Moreno. Nace en el seno de una
familia humilde, siendo el menor de sus cuatro hermanos. Pero el más
pequeño de los Sánchez Moreno estaba dotado con un cerebro de tal
privilegio y de un vitalismo tan innatos que, ya en plena juventud
fue capaz de abrirse camino en la electrofísica y la inventiva en un
mundo y un mercado tan amplio y complejo como era y es el
norteamericano.
Se nos dice que "a los catorce años se
trasladó a Fuente del Fresno para trabajar como chico de los recados
y posteriormente a San Clemente (Cuenca), donde se empleó como
dependiente de un comercio". Cinco años más tarde tendría su propio
negocio, que dos después vendería, con cuyos beneficios, ya que
Madrid, se matricula en el curso de electricidad a distancia que
imparte "The Electrical Institute of Correspondence Instrucion" de
Londres, al tiempo que prepara en una academia el ingreso a
ingeniería industrial.
El propio director de la escuela
londinense, le proporcionaría un trabajo en Nueva York y, en 1903,
se matricula en el Instituto de Ingenieros Electricistas de la gran
ciudad americana, titulo que obtiene en 1907.

Inventa y patenta su "Aparato Portátil
de Rayos X y Corrientes de Alta Frecuencia". Fue nombrado ingeniero
jefe de la Collius Wireless Telefhone Company, de Newark (New Jersey).
Se fusiona creando una gran empresa, la Continental Wireless
Telephone y la Telegraph Company.
Triunfante, rescinde el contrato y
regresa a Nueva York, donde, en solitario, crea la "Electrical
Sánchez Company". En 1910 interviene en el V Congreso Nacional de
Electrología y Radiología de Barcelona, y le surgen contratos para
vender cuantos aparatos fabrique. Crea la "European Electrical
Company", aunque sus Rayos X seguían fabricándose en EE.UU.

El éxito de su invento en Europa, le
hace pensar en España, y el cariño a su tierra a ubicarse en
Piedrabuena, donde en 1913 construye un amplio edificio (3.500
metros cuadrados) que alberga el laboratorio, con la traída del agua
y una central eléctrica.
Francia, en la Primera Guerra Mundial,
dota a sesenta de sus ambulancias con otros tantos aparatos de Rayos
X portátiles. Colabora en revistas técnicas nacionales y
extranjeras, da conferencias y asiste a congresos siendo
nombrado Doctor Honoris Causa en Ciencias Electrotécnicas por la
Escola Livre de Engenharia do Rio de Janeiro. Su inventiva continúa
en el terreno de la electrofísica con generadores de corriente, onda
corta, bisturí eléctrico...

Pero mientras tanto habría de luchar
con dificultades de toda índole. Puede que el dejarse llevar más por
el corazón que por la cabeza le facilitara no pocas de estas
dificultades: el instalarse en una ciudad pequeña y mal comunicada;
cierto ruralismo que originaba la hostilidad y la reticencia por
parte de una clase social a la que no pertenecía por nacimiento y la
de otra inferior a la que no podía descender; la falta de una equipo
con expertos colaboradores, la inflexión de la Guerra Civil y unas
autoridades locales que, aunque fuera en uso de las atribuciones que
les confería el Gobierno de la República, "proceden a la incautación
de las instalaciones y actividades del laboratorio", y luego, en
época franquista, "la política autárquica del gobierno que deniega
una y otra vez los imprescindibles permisos de importación", a lo
que habrían de sumarse los contratiempos que en la propia salud
estaba soportando la familia con los fallecimientos de la esposa y
cinco de sus seis hijos, circunstancias que poco a poco pusieron fin
a la industria.
Libro "Historia de Piedrabuena"
Juan Jiménez Ballesta
Nicolás del Hierro
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