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El Domingo siguiente al día 3 de mayo se celebra
la Romería de la Sierra de la Cruz.
Los mayeros de Piedrabuena subirán a la ermita,
en lo alto de la sierra, junto a los
romeros, para echarle el mayo a la Santa Cruz
poniendo así punto y final a las fiestas de
las Cruces y Mayos.
No hay que olvidar que muchos romeros, la
mayoría de ellos jóvenes, suben a la Sierra
de la Cruz la tarde del sábado para comenzar la
fiesta, estos generalmente buscan el
resguardo de los riscos y, con las ramas
del monte y lonas forman pequeños
chamizos, o bien llevan sus propias
tiendas de campaña, en las que
disfrutarán de una noche de velada en la
sierra.
Otros no tan jóvenes velarán la santa
cruz permaneciendo en la ermita toda la
noche, tiempo que dedicarán a rezar el
rosario, oraciones y a meditar hasta las seis y
media de la mañana en que todos saldrán
de la ermita para rezar el Rosario de la Aurora,
siguiendo el itinerario procesional.
Aproximadamente a las cero horas del Domingo, el
grupo de mayeros Santo Cristo de
la Antigua hace acto de presencia en la ermita y
colocándose ante el altar, le echarán el
mayo e inmediatamente después cantarán el mayo
ventanero a quienes se encuentran en
el exterior de la ermita; a continuación pasarán
a la cocina que ocupa el Hermano
Mayor, a quien le echarán el mayo con su familia
y, si la situación lo requiere cantarán
alguna que otra jota o fandango para animar la
fiesta.

Al amanecer el Domingo,
un elevado número de
vecinos del pueblo y de
otras poblaciones
emprenden el camino de la
Sierra de la Cruz.
Bien por devoción o por
promesa aún continúa la
tradición de subir andando
hasta la ermita de la sierra
de la cruz por los antiguos caminos y veredas
pero para el más perezoso existe la forma
de llegar en coche. Las promesas consisten en
subir por las veredas descalzos hasta la
cima de la sierra, incluso de rodillas bien para
darle gracias por alguna enfermedad
pasada bien para que la Santa Cruz les diese
fuerzas para resistirla, o por cualquier otra
gracia solicitada a la Cruz.
Los actos diurnos en honor a la Santa Cruz dan
comienzo a las doce de la mañana del
domingo con la procesión, el estandarte, el
cetro del Hermano Mayor, las dos jinetas,
los cuatro faroles y las cuatro alabardas, abren
por este orden el desfile procesional,
caminando durante todo el recorrido delante de
las andas de la santa cruz .Las andas son
llevadas mayoritariamente por mujeres, que se
turnan frecuentemente. El pueblo camina
junto a la santa cruz sin guardar filas, de
forma informal, a la llegada a la ermita se dice
la Misa, en un altar ubicado junto al porche;
instantes después, como es habitual desde
1962 se realiza una subasta pública para pasar
la Santa Cruz a su ermita, en la que los
asistentes a la ceremonia religiosa pujan
llegando a satisfacer grandes sumas de dinero.
Esta tradición nunca se ha perdido pero si que
ha ido evolucionando a lo largo de los
tiempos al menos a lo que económicamente se
refiere, así: de los años 1972 a 1973 el
pasar la Santa Cruz se hizo por 500 pesetas y de
los años 2000 al 2001 se hizo por
45000.
Aparte de esta subasta se reciben donativos de
los asistentes que serán recogidos por su
Hermandad y que servirán junto con el dinero de
la subasta para ir sufragando los
posibles gastos que existan.
Es el momento entonces de que los mayeros afinen
las cuerdas de sus guitarras y
entonen sus gargantas para echarle el mayo a la
Santa Cruz que habían dejado de hacer
días atrás. El mayo vuelve a sonar y trae de
nuevo la alegría a los vecinos que los
acompañan, dando rienda suelta a lo que vendrá
después.
Una vez terminados todos los actos en honor a la
Santa Cruz los asistentes pueden
disfrutar de un día en el campo para relajarse y
comer con los amigos.
Así grupos de amigos y
familiares unidos toman
el aperitivo en los
diferentes chiringuitos
instalados para después
marcharse a preparar la
comida típica de
campo.
La fiesta se puede
alargar hasta bien
entrada la noche en el
que poco a poco sus gentes van regresando al
pueblo exhaustos por el cansancio.
Actualmente más de cinco mil personas se dan
cita en la romería, inducidos por motivos
religiosos o simplemente por el hecho festivo.
Hijos de Piedrabuena residentes en
Madrid, Valencia y Toledo, principalmente, junto
con la inmensa mayoría de la
juventud de Piedrabuena, y personas de
diferentes edades, además de otras muchas
venidas de diferentes pueblos de la provincia,
como Alcolea de Calatrava, Ciudad Real,
Luciana, Malagón, Miguelturra, Picón, Porzuna,
Puebla de D. Rodrigo, etc. pueblan ese
día la Sierra de la Cruz.
Los mayos guardarán silencio por unos días para
ser rescatados de nuevo el día 15 de
Mayo día de “San Isidro Labrador”, romería que
pone el colofón a estas fiestas
religiosas y populares de “Cruces y Mayos”. |